







Después de un mes perdida en una lejana galaxia, en otro lugar del mundo distinto a lo que nosotros día a día conocemos, ahora de nuevo regreso a esta rutina de siempre, a esta ciudad, al ruido, al humo que vuelve a “acariciar” mi cara, al estrés, rodeada de gente ocupada que a penas tienen tiempo de mirar y prestar ayuda al que tienen cerca.
Y desde aquí contemplo y revivo idealizadamente en mi mente todos los momentos que viví en el Salvador, sin olvidar nada.
Me establecí en Morazan, Copante, una comunidad salvaje, verde, montañosa rodeada del río Torola.
Extraña es la sensación los primeros días, cuando te separas de tus compañeros de viaje y te reúnes con una familia que no conoces de nada, pobre y humilde que aún así te lo entregan todo para que te sientas bien en su casa.
Y desde aquí contemplo y revivo idealizadamente en mi mente todos los momentos que viví en el Salvador, sin olvidar nada.
Me establecí en Morazan, Copante, una comunidad salvaje, verde, montañosa rodeada del río Torola.
Extraña es la sensación los primeros días, cuando te separas de tus compañeros de viaje y te reúnes con una familia que no conoces de nada, pobre y humilde que aún así te lo entregan todo para que te sientas bien en su casa.
Pero ellos tienen “pena”(timidez) al principio y sabes que si no eres tu la que te interesas por ellos, la que preguntas, la que curioseas en sus costumbres, ellos no vendrán a ti. Así que sabes que aquí eres tu la que te tienes que adaptarte en todas las consecuencias.
Al principio se me hacen los días eternos, pero poco a poco, conozco más a esta humilde familia: a la madre, al padre, a sus tres hijos y al primito. Poco a poco ellos me tienen confianza y sabemos disfrutar juntos charlando bajo una vela, o jugando con los niños o simplemente bajo la luna contemplando toda la galaxia.
Con el paso del tiempo,te vas sintiendo a gusto en la comunidad, la gente te va conociendo, te va valorando, ya no me llaman “la gringa”(guiri) ni te ven con cara de dólar, te conocen cada día más por tu simpatía dejando la idea de “rica”a un lado.
Y yo me voy adaptando a lo de allí, ya es para mi normal ducharme a palanganazas con agua no potable y fría de un lavadero, o andar rodeada de sapos nocturnos, o mientras duermo escuchar como la lluvia se escurre por dentro de la casa y me moja la cara, o escuchar ratones circular por el techo.
Y tomo mucho chocolate con agua, café con agua, 3 huevos fritos al día, tortilla, pupuas con queso , 40 centavos cada una.
Día a día cuando me levanto el hombre de la casa escucha la radio “Segundo Monte”, donde locutores rebeldes que hacen dar a conocer al publico las injusticias del país, critican sin pena ni miedo el gobierno mentiroso de derechas de Arena, y donde alaban a la guerrilla revolucionaria del FMLN.
En las fiestas y en todas partes suenan los Torogoces de Morazan, músicos que contaban las batallas sobre la valentía de la guerrilla.
Visito el pueblo del Mozote, beso la tumba de sus victimas,entre 1600 fallecidos y 1000 másque se cree que no se han encontrado los cuerpos,y descubro donde se escondió la única sobreviviente, Rufina Amaya, a continuación visitamos el museo de Perquín y subo al Zerro Pelón.
Organizamos todo mi grupo actividades en las escuelas, también en la de Copante donde estoy yo viviendo, llevamos a 30 niños a la cancha de Colón, y les enseñamos juegos populares, canciones, les invitamos a comer.
Al principio se me hacen los días eternos, pero poco a poco, conozco más a esta humilde familia: a la madre, al padre, a sus tres hijos y al primito. Poco a poco ellos me tienen confianza y sabemos disfrutar juntos charlando bajo una vela, o jugando con los niños o simplemente bajo la luna contemplando toda la galaxia.
Con el paso del tiempo,te vas sintiendo a gusto en la comunidad, la gente te va conociendo, te va valorando, ya no me llaman “la gringa”(guiri) ni te ven con cara de dólar, te conocen cada día más por tu simpatía dejando la idea de “rica”a un lado.
Y yo me voy adaptando a lo de allí, ya es para mi normal ducharme a palanganazas con agua no potable y fría de un lavadero, o andar rodeada de sapos nocturnos, o mientras duermo escuchar como la lluvia se escurre por dentro de la casa y me moja la cara, o escuchar ratones circular por el techo.
Y tomo mucho chocolate con agua, café con agua, 3 huevos fritos al día, tortilla, pupuas con queso , 40 centavos cada una.
Día a día cuando me levanto el hombre de la casa escucha la radio “Segundo Monte”, donde locutores rebeldes que hacen dar a conocer al publico las injusticias del país, critican sin pena ni miedo el gobierno mentiroso de derechas de Arena, y donde alaban a la guerrilla revolucionaria del FMLN.
En las fiestas y en todas partes suenan los Torogoces de Morazan, músicos que contaban las batallas sobre la valentía de la guerrilla.
Visito el pueblo del Mozote, beso la tumba de sus victimas,entre 1600 fallecidos y 1000 másque se cree que no se han encontrado los cuerpos,y descubro donde se escondió la única sobreviviente, Rufina Amaya, a continuación visitamos el museo de Perquín y subo al Zerro Pelón.
Organizamos todo mi grupo actividades en las escuelas, también en la de Copante donde estoy yo viviendo, llevamos a 30 niños a la cancha de Colón, y les enseñamos juegos populares, canciones, les invitamos a comer.
Sin duda es una belleza ver que con cosas tan pequeñas has conseguido hacer sonreír niños que no tienen a penas nada: no tienen zapatos, poca ropa, escasez de comida, algunos no tienen padre, otros no lo han conocido jamás, otros no van a la escuela; aún así nosotros gastamos toda nuestra energía para hacer que en un día entero sean felices. Y los miro y me sonríen, me siento feliz al verlos así.
Asisto al campeonato de fútbol donde participan muchas poblaciones: Copante, Colon, Naranjeras, Rodeo, la Presa…
Yo animo a Copante que se identifican con nombre de Cheelsea, pero no es que sean muy goleadores. Con los niños del pueblo diseño una pancarta para animar a nuestro equipo y conseguimos que nos salga un gran y bello escudo del Cheelsea(aunque a mi no me guste mucho el fútbol)
También asisto a vigilias donde con guitarras adoran y le cantan al tan querido por el Salavor ,Jesús y Virgen María.
Asisto a las fiestas de Copante, doy premios a las reinas del año, conozco un poco más la gente de mi comunidad, me enamoro cada vez más de Morazan.
Participamos en las Adescos de cada comunidad, donde los lideres de cada población hablan de los problemas que sufre su comunidad; nos relacionamos con otras ONGS; colaboramos con campesinos y ayudamos a hacer una tubería que llevará agua potable hasta la Presa. También hablamos de política con el alcalde de parte de Arena que gobierna en Cacaopera, una ciudad con casas donde existe el bienestar y justo al lado hay la parte opuesta y real de los que viven allí, barracas sin agua ni luz donde convive gente que no tiene ABSOLUTAMENTE NADA, en condiciones pésimas, pero el alcalde nos dice que ha hechos buenos trabajos, como el puente de Colon ,que según él es obra suya... Mentira porque el dinero para el puente fue dado de una ONG Española de por allá Aragon. Pero el chico va con una sonrisa de oreja a oreja diciendo que el puente lo financió él solito. Pues sí chico, tirate florecitas.
También acudimos a reuniones donde conocemos actividades de las juventudes izquierdistas del FMLN.
Visitamos la radio Corinto, desgraciadamente no nos pueden conceder un a entrevista que en principio íbamos a hacer.
Nos invitan a reuniones de la Doble A(alcohólicos anónimos) donde un grupo de bebedores se reúnen semanalmente en alguna casa y de en uno en uno se suben a un altar y le cuentan a Dios y a sus compañeros que cada día hacen el esfuerzo por beber menos.
Por las tardes de regreso a casa aprovecho para conocer más los miembros de mi comunidad, ellos me conocen a mi, me hacen preguntas sobre como es mi país, y ellos me cuentan como algunos sufren. Cada uno es un mundo: algunos tienen familia en Estados Unidos, hijos sin padres, madres muy jóvenes, privatización en la salud, enfermedades e incapacidad para pagarse las operaciones debido al elevado precio, la presencia del Dengue, maridos borrachos, casas con escasez de alimento e higiene. Mujeres que tienen sus niños en casa, tiene uno y dos y siete también. No saben ni lo que es un preservativo.
Muy jóvenes se casan y forman una familia.
Cuantas chicas he conocido de mi edad que ya iban para tener su tercer hijo.
Cada noche los de la casa de arriba, los hermanos de Gilberto, reproducían una película con un ordenador que tenían, o en mi casa también bajaban una TV pequeñita y pasaban películas Americanas donde hubiera guerra, rubias guapas, y súper hombres que tienen tanta fuerza como para levantar un coche. Las películas eran en inglés pero aun así ellos las veían, se conformaban en ver las imágenes, el lujo de otros países sin importarles el no entender el idioma.
A veces charlaba con ellos, les hablaba que creía en el Big Bang, en que el mundo se creó así, ellos desconocían ese termino ya que solo tenían fe en que el que lo creó todo fue Dios, yo pero aun así les hablaba de esta supuesta explosión y de la creación, ellos me escuchaban curiosos respetando mi forma de ver las cosas. También hablábamos alguna vez de la muerte, de la reencarnación.
Conocía a chicos totalmente machistas, pero también habían de otros como Wilber que soñaba con ser algo en la vida, ignorando su pobreza y enseñándome las cosas que aprendía en la escuela , queriendo aprender cosas de mi cultura, mi idioma, pero me decía siempre que quizás no podría seguir estudiando ya que era el único que llevaba el dinero a casa para su madre, porque el resto de sus hermanos vivían fuera y estaban pagando deudas en Estados Unidos.
Yo aun así le animaba a que siguiera estudiando, y que jamás derrochara su sueños.
También conocí a Nilson, un niño de11 años que durante 8 años no había vuelto a ver a su madre, puesto que estaba trabajando en Estados Unidos y que se había casado con otro hombre con el que había tenido nuevos hijos los cuales Nilson podría conocer pronto, el 8 de agosto ya que partiría a Estados Unidos para estar de nuevo junto su madre y quizás volver a la escuela para ser algo en algún futuro, y no quedarse aquí para siempre cultivando milpas.
Carlos un niño de 12 años tenía a su padre también en Estados Unidos y poco lo veía.
Algunos hombres se iban y hacían allí una nueva vida ignorando que en el Salvador habían dejado también una familia y que estaban esperando noticias sobre el y que les mandara dinero, pero muchos de estos hombres rehacen su vida allí olvidando su verdadera familia.
La gente allí no tienen a penas recursos, no hay empleo, no se invierte nada en lo social, solo un 10 por ciento, mientras el resto de dinero se derrocha en cosas vanas que no van a favorecer a la gente y sus necesidades.
A parte del dinero para canchas, carreteras, presas, minas, ¿dónde está el dinero para de verdad hacer progresar la sociedad en general? ¿Dónde esta la buena voluntad de estos políticos que lo reprimen todo, hasta el derecho de manifestar los derechos de uno? ¿Dónde están unas elecciones limpias sin conseguir votos comprado a la gente?.
En una sociedad llena de pobreza, trabajo duro a cambio de precios injustos, de dos dólares o tres por día se esconde una gente muy humilde, y con ideales y espíritu revolucionario que deseo que algún día puedan tener los mismos bienes básicos que tenemos nosotros.
He conocido tanta gente que me ha enseñado, y allí sin tener nada, ni luz, ni tanta televisión, ni relojes, ni horario, vivía más el día a día.
El último día no supe aceptar que tenía que dejar toda esta gente que poco a poco había ganando un terreno en mi corazón, tener que abandonar esta humildad de población a la que ahora había empezado a conocer de verdad, y no me quería marchar, no quería dejar atrás aquello tan bonito.
Pero sabes que cada viaje tiene un final, así que me despedí de todos, a Melbin el pequeño de la casa lo abrazé sin querer terminar nunca ese abrazo.
Al día siguiente Gilberto me despidió recordándome que siempre tendría las puertas abiertas en aquella casa.
Ayer cuando regresé lloré por todo, porque había añorado a mi familia de aquí pero también por tener que dejar atrás esa bonita gente de Morazan.
Julio 2007
Asisto al campeonato de fútbol donde participan muchas poblaciones: Copante, Colon, Naranjeras, Rodeo, la Presa…
Yo animo a Copante que se identifican con nombre de Cheelsea, pero no es que sean muy goleadores. Con los niños del pueblo diseño una pancarta para animar a nuestro equipo y conseguimos que nos salga un gran y bello escudo del Cheelsea(aunque a mi no me guste mucho el fútbol)
También asisto a vigilias donde con guitarras adoran y le cantan al tan querido por el Salavor ,Jesús y Virgen María.
Asisto a las fiestas de Copante, doy premios a las reinas del año, conozco un poco más la gente de mi comunidad, me enamoro cada vez más de Morazan.
Participamos en las Adescos de cada comunidad, donde los lideres de cada población hablan de los problemas que sufre su comunidad; nos relacionamos con otras ONGS; colaboramos con campesinos y ayudamos a hacer una tubería que llevará agua potable hasta la Presa. También hablamos de política con el alcalde de parte de Arena que gobierna en Cacaopera, una ciudad con casas donde existe el bienestar y justo al lado hay la parte opuesta y real de los que viven allí, barracas sin agua ni luz donde convive gente que no tiene ABSOLUTAMENTE NADA, en condiciones pésimas, pero el alcalde nos dice que ha hechos buenos trabajos, como el puente de Colon ,que según él es obra suya... Mentira porque el dinero para el puente fue dado de una ONG Española de por allá Aragon. Pero el chico va con una sonrisa de oreja a oreja diciendo que el puente lo financió él solito. Pues sí chico, tirate florecitas.
También acudimos a reuniones donde conocemos actividades de las juventudes izquierdistas del FMLN.
Visitamos la radio Corinto, desgraciadamente no nos pueden conceder un a entrevista que en principio íbamos a hacer.
Nos invitan a reuniones de la Doble A(alcohólicos anónimos) donde un grupo de bebedores se reúnen semanalmente en alguna casa y de en uno en uno se suben a un altar y le cuentan a Dios y a sus compañeros que cada día hacen el esfuerzo por beber menos.
Por las tardes de regreso a casa aprovecho para conocer más los miembros de mi comunidad, ellos me conocen a mi, me hacen preguntas sobre como es mi país, y ellos me cuentan como algunos sufren. Cada uno es un mundo: algunos tienen familia en Estados Unidos, hijos sin padres, madres muy jóvenes, privatización en la salud, enfermedades e incapacidad para pagarse las operaciones debido al elevado precio, la presencia del Dengue, maridos borrachos, casas con escasez de alimento e higiene. Mujeres que tienen sus niños en casa, tiene uno y dos y siete también. No saben ni lo que es un preservativo.
Muy jóvenes se casan y forman una familia.
Cuantas chicas he conocido de mi edad que ya iban para tener su tercer hijo.
Cada noche los de la casa de arriba, los hermanos de Gilberto, reproducían una película con un ordenador que tenían, o en mi casa también bajaban una TV pequeñita y pasaban películas Americanas donde hubiera guerra, rubias guapas, y súper hombres que tienen tanta fuerza como para levantar un coche. Las películas eran en inglés pero aun así ellos las veían, se conformaban en ver las imágenes, el lujo de otros países sin importarles el no entender el idioma.
A veces charlaba con ellos, les hablaba que creía en el Big Bang, en que el mundo se creó así, ellos desconocían ese termino ya que solo tenían fe en que el que lo creó todo fue Dios, yo pero aun así les hablaba de esta supuesta explosión y de la creación, ellos me escuchaban curiosos respetando mi forma de ver las cosas. También hablábamos alguna vez de la muerte, de la reencarnación.
Conocía a chicos totalmente machistas, pero también habían de otros como Wilber que soñaba con ser algo en la vida, ignorando su pobreza y enseñándome las cosas que aprendía en la escuela , queriendo aprender cosas de mi cultura, mi idioma, pero me decía siempre que quizás no podría seguir estudiando ya que era el único que llevaba el dinero a casa para su madre, porque el resto de sus hermanos vivían fuera y estaban pagando deudas en Estados Unidos.
Yo aun así le animaba a que siguiera estudiando, y que jamás derrochara su sueños.
También conocí a Nilson, un niño de11 años que durante 8 años no había vuelto a ver a su madre, puesto que estaba trabajando en Estados Unidos y que se había casado con otro hombre con el que había tenido nuevos hijos los cuales Nilson podría conocer pronto, el 8 de agosto ya que partiría a Estados Unidos para estar de nuevo junto su madre y quizás volver a la escuela para ser algo en algún futuro, y no quedarse aquí para siempre cultivando milpas.
Carlos un niño de 12 años tenía a su padre también en Estados Unidos y poco lo veía.
Algunos hombres se iban y hacían allí una nueva vida ignorando que en el Salvador habían dejado también una familia y que estaban esperando noticias sobre el y que les mandara dinero, pero muchos de estos hombres rehacen su vida allí olvidando su verdadera familia.
La gente allí no tienen a penas recursos, no hay empleo, no se invierte nada en lo social, solo un 10 por ciento, mientras el resto de dinero se derrocha en cosas vanas que no van a favorecer a la gente y sus necesidades.
A parte del dinero para canchas, carreteras, presas, minas, ¿dónde está el dinero para de verdad hacer progresar la sociedad en general? ¿Dónde esta la buena voluntad de estos políticos que lo reprimen todo, hasta el derecho de manifestar los derechos de uno? ¿Dónde están unas elecciones limpias sin conseguir votos comprado a la gente?.
En una sociedad llena de pobreza, trabajo duro a cambio de precios injustos, de dos dólares o tres por día se esconde una gente muy humilde, y con ideales y espíritu revolucionario que deseo que algún día puedan tener los mismos bienes básicos que tenemos nosotros.
He conocido tanta gente que me ha enseñado, y allí sin tener nada, ni luz, ni tanta televisión, ni relojes, ni horario, vivía más el día a día.
El último día no supe aceptar que tenía que dejar toda esta gente que poco a poco había ganando un terreno en mi corazón, tener que abandonar esta humildad de población a la que ahora había empezado a conocer de verdad, y no me quería marchar, no quería dejar atrás aquello tan bonito.
Pero sabes que cada viaje tiene un final, así que me despedí de todos, a Melbin el pequeño de la casa lo abrazé sin querer terminar nunca ese abrazo.
Al día siguiente Gilberto me despidió recordándome que siempre tendría las puertas abiertas en aquella casa.
Ayer cuando regresé lloré por todo, porque había añorado a mi familia de aquí pero también por tener que dejar atrás esa bonita gente de Morazan.
Julio 2007
1 koment:
al cesar lo ke es del cesar: te felicito por tu aventura y agradezco ke aun kede gente con humanidad en este mundo.
Relato conmovedor.
Un saludo
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